Mostrando las entradas con la etiqueta Extractos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Extractos. Mostrar todas las entradas

miércoles, enero 20, 2010

296 - Más allá del bien y del mal.

¡Ay! ¿Qué sois ahora, pensamientos míos, una vez que os he escrito y coloreado? Hace poco erais tan multicolores, tan jóvenes y maliciosos, tan llenos de aromas picantes y secretos, que me hacíais reír y estornudar. ¿Y ahora? Habéis perdido vuestra novedad, y temo que algunos de vosotros estéis dispuestos a convertiros en verdades. Ofrecéis un aspecto tan inmortal, tan honesto y tan enojoso, que parte el corazón. Pero, ¿es qué alguna vez ha sido de otro modo? Porque, ¿qué es lo único que somos capaces de escribir y de pintar con nuestros pinceles de mandarines chinos quienes eternizamos lo que se deja escribir? ¡Ay! ¡Sólo lo que está empezando a marchitarse y a perder su perfume! ¡Sólo tormentas que se alejan y se disipan, y sentimientos que el otoño a tornado amarillos! ¡Sólo pájaros perdidos y cansados de volar, que se dejan coger por nuestras manos! Eternizamos todo lo que ya no puede vivir ni volar, lo que ya está cansado y reblandecido. Para pintar tan sólo vuestro atardecer, pensamientos míos escritos y coloreados, mi paleta dispone de colores --de múltiples colores de infinitos matices y delicados tonos amarillos, grises, verdes y rojos--, pero nadie es capaz de adivinar, viendo mi pintura, cuál fue el esplendor de vuestra mañana, súbitas centellas, maravillas de mi soledad, viejos y queridos...malos pensamientos míos!

jueves, diciembre 10, 2009

Como un sueño dulce se les iba la vida

Ay, Orfeo, Orfeo, esto de dormir solo, solo, solo, de dormir un solo sueño!
El sueño de uno solo es la ilusión, la apariencia; el sueño de dos es ya la verdad, la realidad.
¿Qué es el mundo real sino el sueño que soñamos todos, el sueño común?

(...)

¡Solo! ¡dormir solo! ¡soñar solo! Cuando se duerme en compañía, el sueño debe ser común. Misteriosos efluvios han de unir los dos cerebros. ¿O no es acaso que a medida que los corazones más se unen, más se separan las cabezas? Tal vez.
Tal vez están en posiciones mutuamente adversas.

(...)

Y hay que corroer. Y hay que confundir. Confundir sobre todo, confundirlo todo. Confundir el sueño con la vela, la ficción con la realidad, lo verdadero con lo falso; confundirlo todo en una sola niebla.